Las Sirenas de Ocean: La Nueva Nueva Gran Estafa
Las sirenas de Titan es el segundo libro del autor americano Kurt Vonnegut. Fue publicado en el año 1959 en la llamada era dorada de la ciencia ficción. Cuenta la travesía de Malachi Constant desde la Tierra hacia Titán, guiado por Winston Niles Rumfoord y su perro Kazak.
He conocido mucha gente que adora el estilo de Vonnegut. Si googleamos reviews sobre sus libros, encontraremos una gran base de seguidores que delira con lo simple de su prosa y las verdades “trascendentales” que hay en sus libros. Habiendo leído sólo Sirenas y Slaugherhouse-five, no me siento con fundamentos para opinar sobre el autor, pero sí puedo decir que ambos libros me parecieron: “meh.”
En este Garganta Profunda me voy a enfocar en Sirenas de Titan. Un libro, en mi opinion, latero y presuntuoso, que a través de referencias ingeniosas con ironía y sátira intenta hacer al lector reflexionar sobre temas como la guerra, la religión, y el libre albedrío. Un ejemplo de esto es la “Iglesia del Dios indiferente,” una religión que está basada en el hecho de que dios existe, pero le importas una mierda. No está interesado en tus oraciones, plegarias ni penitencias. Esta es una de las pocas ideas que me parecieron atractivas durante mi lectura. Pero al final de todo, es simplemente una “Heist Story,” básicamente Ocean’s 12 con ciencia ficción.
Si el libro hubiese consistido en sólo un tema central trascendental bien desarrollado y no un pastiche de referencias “ingeniosas” e ironías, me hubiese gustado más, pero el autor vuelve una y otra vez sobre los mismos temas intentando seguir siendo profundo. A mi juicio, no funciona. Me recordó mucho a Catch-22; otro libro adorado por la cultura popular, pero que a mí, francamente, me aburrió. (“Major major major” deja de ser gracioso después de las primeras 50? veces).

Vonnegut, cierra la novela con dos grandes “plot twists”:
Plot twist #1: Ninguna de las acciones de los personajes en el libro fueron por voluntad propia, sino que manipuladas por Rumfoord para sus propósitos megalomaníacos. Si esto fuera Ocean’s 12, es como cuando el personaje de Toulour revela que él ya se había robado el huevo, y que todo lo que hicieron Danny y su banda de hombres en mallas fue para su placer y diversión.
Plot twist #2: Hay un twist sobre el twist. ¡A pesar de lo inteligente y omnipresente de Rumfoord, él también no era nada más que una insignificante pieza en el gran esquema de las cosas! Toda la evolución humana y las acciones de los personajes estaban siendo manipuladas por una raza del planeta Tralfamadore. Ocean’s 12 otra vez ¡Booom! Danny y su banda ya habían cambiado el huevo y el que se robó Toulour era falso! ¡Vonnegut construye toda esta trama con el sólo propósito de llevar una pieza de metal a el robot Tralfamadorian varado en Titan!! Lo cual francamente, me parece ridículo, no atractivo. Si la nave de Salo (así se llamaba el robot) era impulsada por la “Universal Will to Become,” que era la fuente de poder más poderosa del universo, que se supone podía hacer aparecer materia de la nada, ¿por qué Salo no podía usar esta UWTB para generar la pieza faltante?
Sí, entiendo que Vonnegut está tratando de ser irónico, pero a mi juicio no lo logra.
Bonus twist: finalmente, Salo iba con destino a la Tierra, llevando un mensaje escrito en Tralfamadore. El mensaje: “.”; sí, un punto. Significa “Saludos.” Probablemente si Salo hubiese llegado a la Tierra, nadie hubiera comprendido su mensaje. ¡Aquí es cuando se revela que LeMarc era el padre del personaje de Catherine Zeta Jones, la policía obsesionada con atraparlo! Al final, mi interpretación de todo esto es que nada tiene sentido, y que todo lo que sucede es en pos de un propósito absurdo.
Esta es una de las razones por las que creo que Vonnegut es tan idolatrado por sus seguidores. Sus opiniones respecto a la religión y la guerra eran compartidas por las nuevas generaciones de su época. Las mismas generaciones que piensan que la guerra de Vietnam fue una pérdida de vidas humanas y de recursos sin ningún propósito (me adhiero a todo eso menos a Vonnegut), al igual que el viaje de Salo para llevar su mensaje a la tierra (ídem).
Como pieza de ciencia ficción, ninguna de las ideas presentadas me parece innovadoras, tampoco la trama ni el desarrollo de esta lo suficientemente entretenidos. Creo que el libro pudo haber tenido mucho más impacto en mí si lo hubiese leído siendo un adolescente. Pero habiendo leído esto en el 2017 con suficientes primaveras en el cuerpo, me parece aburrido y repetitivo, al igual que la última película de Ocean’s: Ocean’s 8. Olvidable.
Bonus: Rick Sanchez expresa exactamente cómo me sentí al terminar de leer el libro.
No Comment